Ofrecemos servicios de traducción, interpretación y traducción jurada en más de 30 idiomas, con profesionales nativos especializados en la materia de cada proyecto. No asignamos un texto jurídico, médico o técnico a un traductor generalista: seleccionamos el perfil adecuado según el contenido y sus requisitos. También coordinamos proyectos multilingües y podemos darte una primera respuesta con presupuesto y plazo en 3 horas. Más abajo encontrarás nuestras principales especialidades.
Servicios
Traducimos documentos y contenidos de distinta naturaleza con profesionales nativos especializados en el área correspondiente. Antes de la entrega comprobamos terminología, coherencia, nombres, cifras y posibles inconsistencias. En los proyectos que lo requieren, incorporamos además la revisión de un segundo profesional nativo, que vuelve a leer el texto completo antes de que lo recibas.
Coordinamos servicios de interpretación para reuniones, negociaciones, congresos, ferias, visitas profesionales y actos institucionales, de forma presencial o remota. Para preparar el servicio necesitamos conocer la fecha, los idiomas, la duración, el número aproximado de asistentes y el tipo de encuentro. Con esos datos te recomendamos la modalidad adecuada y organizamos a los intérpretes.
Necesitarás una traducción jurada cuando el organismo que recibe tu documentación exija una versión oficial y certificada. Si el documento se utiliza con fines informativos, internos o comerciales, normalmente basta con una traducción profesional. La jurada añade la certificación, firma y sello de un traductor habilitado oficialmente. Si tienes dudas, consulta nuestra sección especializada en traducción jurada.
Especialidades
En determinados documentos, una traducción correcta no depende solo del idioma. Un término mal interpretado en un contrato, un informe clínico o una ficha técnica puede cambiar el sentido del contenido. En algunos contextos, ese error puede modificar una obligación contractual, una indicación médica o una especificación técnica: por eso la precisión terminológica no es un detalle de estilo.
Trabajamos con contratos, poderes notariales, estatutos, sentencias, acuerdos de confidencialidad, condiciones generales, documentación societaria y otros textos jurídicos.
Este tipo de contenido exige algo más que un buen dominio de los idiomas. El traductor debe reconocer conceptos legales, entender cómo se relacionan entre sí y saber cuándo dos términos aparentemente equivalentes no significan exactamente lo mismo en distintos sistemas jurídicos. Una traducción demasiado literal puede introducir ambigüedades donde el original no las tenía.
Por eso seleccionamos traductores con experiencia en documentación jurídica y mantenemos la terminología de forma coherente entre contratos, anexos y documentos relacionados. Cuando un proyecto forma parte de una colaboración recurrente, conservamos los criterios lingüísticos acordados para evitar que una misma figura jurídica aparezca traducida de distintas maneras de un documento a otro.
Más sobre nuestro servicio de traducción jurídica
Traducimos prospectos, consentimientos informados, historiales clínicos, documentación de ensayos, informes médicos, cuestionarios para pacientes y manuales de productos sanitarios.
La terminología médica exige precisión porque un término incorrecto no es simplemente una cuestión de estilo. Puede alterar la interpretación de un procedimiento, una indicación, un diagnóstico o una instrucción destinada a profesionales o pacientes.
Asignamos estos proyectos a traductores familiarizados con el área médica o sanitaria correspondiente y revisamos especialmente la terminología, las unidades, las denominaciones y la coherencia interna del documento. También tenemos en cuenta a quién va dirigido el contenido: un informe entre profesionales sanitarios requiere un registro diferente al de un material informativo para pacientes.
Traducimos páginas corporativas, tiendas online, fichas de producto, blogs, landing pages, textos de interfaz y metadatos.
Una página web no funciona como un documento tradicional. Los textos aparecen repartidos entre menús, botones, encabezados, formularios, mensajes breves y contenidos comerciales que deben mantener una voz coherente en todo el sitio. Una traducción demasiado literal puede ser correcta gramaticalmente y, aun así, sonar poco natural para el usuario local.
Por eso trabajamos con traductores que entienden el contexto digital y adaptan el contenido al mercado de destino sin perder la personalidad de la marca. Cuando una web tiene un volumen importante de contenido, mantenemos criterios comunes de terminología y estilo para que las distintas páginas no parezcan traducidas por equipos diferentes. Dentro de este servicio también integramos la localización de contenidos digitales.
Manuales de uso y mantenimiento, fichas técnicas, pliegos, especificaciones, normativa, instrucciones, documentación de ingeniería y planos forman parte habitual de este tipo de proyectos.
La dificultad de una traducción técnica está en comprender qué describe realmente el documento. Una palabra puede tener significados distintos según el sector, la máquina o el proceso al que se refiera. Traducirla fuera de contexto puede generar instrucciones confusas o introducir inconsistencias en documentación relacionada.
Trabajamos con profesionales habituados a contenidos técnicos y seleccionamos el perfil según la materia concreta del proyecto. Además, prestamos especial atención a la repetición de términos, referencias, unidades, piezas y denominaciones para mantener una terminología estable a lo largo de todo el material.
Traducimos cuentas anuales, informes de auditoría, memorias, presentaciones para inversores, documentación bancaria y otros contenidos económicos y financieros.
Este tipo de documentación combina terminología especializada con una alta concentración de cifras, conceptos contables y referencias que deben mantenerse consistentes. Una diferencia aparentemente pequeña en la traducción de una partida, un indicador o una categoría financiera puede cambiar la interpretación del documento.
Por eso trabajamos con traductores familiarizados con textos económicos y revisamos especialmente cifras, porcentajes, denominaciones y terminología recurrente. Cuando varios documentos forman parte del mismo ejercicio, operación o presentación, mantenemos los mismos criterios para que el conjunto resulte coherente.
Trabajamos con artículos para revistas, investigaciones, protocolos, pósteres científicos, informes, documentación académica y solicitudes de financiación.
La traducción científica requiere comprender la materia para reproducir correctamente conceptos, métodos y resultados. En este tipo de textos, sustituir un término por un sinónimo aparentemente válido puede introducir una diferencia importante en el significado o alejarse de la terminología aceptada por la disciplina.
Seleccionamos al traductor teniendo en cuenta el área de conocimiento y revisamos especialmente la consistencia terminológica, las abreviaturas, las referencias y la relación entre las distintas partes del texto. El objetivo es mantener el rigor del original y que el resultado resulte natural para un lector especializado.
Ofrecemos traducción y adaptación de subtítulos, guiones, materiales de formación en vídeo, entrevistas, presentaciones audiovisuales y contenidos destinados a locución.
Aquí el texto no se lee de forma aislada: tiene que funcionar junto con imagen, voz, ritmo y duración. Una traducción puede ser lingüísticamente correcta y, sin embargo, resultar demasiado larga para un subtítulo o poco natural al pronunciarla.
Por eso adaptamos el contenido teniendo en cuenta el formato final. En subtitulado prestamos atención a la claridad y la longitud; en guiones y locuciones buscamos que el texto suene natural al hablar; y en materiales formativos mantenemos la terminología de forma consistente. También podemos coordinar transcripción y traducción cuando el proyecto parte de audio o vídeo.
Traducimos webs de hoteles, cartas de restaurante, guías, material de destino, descripciones de experiencias, folletos y contenidos dirigidos a viajeros.
En este tipo de textos no basta con trasladar información. El contenido tiene que resultar natural para alguien que está eligiendo un alojamiento, una actividad, un restaurante o un destino, y expresiones perfectamente normales en un idioma pueden sonar extrañas o poco atractivas cuando se traducen literalmente.
Trabajamos con traductores nativos capaces de mantener el tono informativo o comercial del original y adaptar referencias, descripciones y mensajes al público de destino. Prestamos especial atención a nombres propios, servicios, categorías y terminología repetida para que la comunicación conserve una voz coherente.
Localizamos textos de interfaz, menús, diálogos, instrucciones, descripciones de tienda y materiales de lanzamiento.
Los videojuegos combinan textos muy distintos dentro de un mismo proyecto: una línea de diálogo puede necesitar naturalidad y personalidad, mientras que un botón o una instrucción requiere claridad y pocas palabras. Además, muchos elementos solo se entienden correctamente cuando se conoce el contexto en el que aparecen.
Asignamos estos proyectos a traductores familiarizados con contenido digital y adaptamos el lenguaje al tono, al público y al tipo de juego, manteniendo la terminología de personajes, objetos y elementos de interfaz.
Idiomas
Trabajamos en más de 30 idiomas, entre ellos inglés, francés, alemán, italiano y portugués, además de otras combinaciones europeas e internacionales. La traducción la realiza un profesional nativo del idioma de destino y especializado en la materia del proyecto. Si necesitas una combinación concreta que no aparece entre nuestros idiomas principales, consúltanos y comprobaremos la disponibilidad del equipo adecuado.
Trabajamos con documentos de Word, Excel, PowerPoint, PDF, InDesign y archivos utilizados en páginas web, entre otros formatos habituales. Siempre que el archivo lo permite, te devolvemos la traducción respetando su estructura y maquetación para que puedas utilizarla directamente. Y si después de la entrega surge alguna duda sobre una expresión o una decisión terminológica, el equipo que ha trabajado en el proyecto sigue disponible para revisarla contigo.
Tenemos en cuenta la combinación de idiomas, pero también la materia y el tipo de documento. Un contrato, un informe médico o un manual técnico se asignan a profesionales acostumbrados a trabajar con ese contenido. Para nosotros, conocer el idioma es el punto de partida; comprender la materia es lo que permite traducirla con precisión.
Antes de la entrega realizamos un control lingüístico para comprobar terminología, coherencia, nombres, cifras y posibles inconsistencias. Cuando el proyecto requiere una revisión adicional, interviene un segundo profesional nativo. El nivel de revisión se adapta así al tipo de contenido y a las necesidades concretas del proyecto.
La seguridad es prioritaria. Firmamos acuerdos de confidencialidad (NDA), cumplimos con el RGPD y utilizamos sistemas seguros de gestión de archivos para garantizar la protección de tu información en todo momento.
Con ambos. Trabajamos con empresas que necesitan traducir contenidos de forma puntual o recurrente, pero también con particulares que necesitan traducir documentación personal, académica, jurídica o administrativa. El tipo de profesional y el servicio se seleccionan según el documento y el uso que vaya a tener la traducción.
En la interpretación simultánea, el intérprete traduce mientras habla el ponente, por lo que es habitual en congresos, conferencias y eventos. En la consecutiva, el intérprete escucha primero una intervención y la reproduce después en el otro idioma. Esta modalidad suele encajar mejor en reuniones, negociaciones o encuentros con grupos reducidos.
Sí. Cuando trabajamos de forma recurrente podemos mantener glosarios, referencias y criterios lingüísticos comunes para que una misma expresión no aparezca traducida de distintas maneras en cada proyecto. Esto resulta especialmente útil cuando participan varios idiomas o cuando la documentación se actualiza periódicamente.
Cuéntanos tu caso
Cuéntanos qué necesitas traducir o interpretar y revisaremos la documentación para proponerte el equipo y el servicio adecuados. Puedes enviarnos los archivos mediante el formulario y recibirás una primera respuesta con presupuesto y plazo en 3 horas. Si quieres conocer el proceso con más detalle, consulta nuestra página de presupuesto.