Traducción jurídica

Traducimos contratos, sentencias, documentación societaria y otros textos legales para despachos, asesorías y empresas que trabajan entre distintos países. La traducción se asigna a profesionales especializados en derecho y en los sistemas jurídicos implicados.

Antes de presupuestar revisamos también qué uso va a tener el documento. Así podemos indicarte si necesitas una traducción jurídica, una traducción jurada o ambas, evitando pagar por una certificación que nadie te va a pedir o presentar un documento sin la validez que exige el trámite. Puedes consultar también el resto de nuestros servicios de traducción.

Alt: Documentación legal y contractual lista para traducir

Especialización

Qué es una traducción jurídica

Un texto jurídico no se limita a describir una situación. Puede crear obligaciones, reconocer derechos, repartir responsabilidades o determinar qué ocurre cuando una de las partes incumple. Una cláusula mal traducida no suena simplemente extraña: puede cambiar lo que las partes han acordado.

Además, los sistemas jurídicos no encajan palabra por palabra. Una figura jurídica de un país puede no tener un equivalente exacto en otro. Traducir trust, limited company o determinadas figuras procesales como si fueran conceptos idénticos del derecho español puede alterar su significado.

Ahí está una parte esencial de la traducción jurídica: decidir cuándo existe un equivalente funcional, cuándo conviene conservar el término original y cuándo hace falta explicarlo para que el lector entienda qué figura tiene realmente delante.

Por eso, conocer dos idiomas no es suficiente. El profesional que trabaja con el documento debe comprender el lenguaje jurídico y el contexto legal de ambos sistemas para no introducir equivalencias que parezcan correctas lingüísticamente pero no lo sean jurídicamente.

Asignamos estos proyectos a traductores profesionales especializados en derecho. Cuando el documento, su complejidad o el uso previsto lo requieren, añadimos una revisión adicional para comprobar conceptos, coherencia entre cláusulas y referencias internas.

Jurídica o jurada

¿Jurídica o jurada? No son lo mismo y no cuestan lo mismo

Es una de las confusiones más habituales cuando alguien necesita traducir documentación legal: una traducción jurídica y una traducción jurada no son dos nombres para el mismo servicio.

La traducción jurídica se define por el contenido. Contratos, estatutos, sentencias, escritos procesales o poderes necesitan un profesional capaz de entender el lenguaje legal y trasladar correctamente sus efectos al otro idioma. Por sí sola, esta traducción no lleva una certificación oficial.

La traducción jurada, en cambio, se define por quién la firma. La realiza un traductor jurado habilitado oficialmente, que incorpora su certificación, firma y sello. Puede tratarse de un documento jurídico, pero también de un título académico, un certificado de nacimiento o cualquier otro documento que una administración exija presentar oficialmente traducido.

Confundirlas cuesta dinero en las dos direcciones. Una empresa puede encargar una traducción jurada de un contrato de noventa páginas que solo necesita para una negociación interna. La traducción será válida, pero habrá pagado por una certificación que nadie le había pedido.

El error contrario suele ser más problemático: el documento está perfectamente traducido, se presenta ante un juzgado, registro o administración y el organismo lo rechaza porque exigía una traducción jurada. Hay que volver a gestionarlo y el trámite se retrasa.

Y a veces hacen falta las dos cosas. Un contrato destinado a un procedimiento judicial necesita tanto precisión jurídica como la certificación oficial correspondiente.

Por eso, antes de preparar el presupuesto preguntamos qué documento tienes y ante quién vas a presentarlo. Si una traducción jurídica convencional es suficiente, te lo decimos. Si necesitas una traducción jurada, también. La solución correcta no tiene por qué ser la más cara.

Documentos

Qué documentación jurídica traducimos

Trabajamos con documentación utilizada en negociaciones, operaciones societarias, procedimientos judiciales, relaciones comerciales y asuntos internos de empresas y despachos.

Entre los encargos habituales están:

  • Contratos mercantiles, de distribución y de servicios.
  • Estatutos sociales, actas y acuerdos societarios.
  • Sentencias, autos y resoluciones de órganos judiciales.
  • Poderes notariales, escrituras públicas y documentación registral.
  • Condiciones generales, términos de uso y privacidad.
  • Protección de datos y documentación de cumplimiento normativo.
  • Informes periciales y documentación probatoria aportada.
  • Correspondencia y requerimientos entre despachos y partes.

Para preparar correctamente un proyecto necesitamos ver el documento completo. Los anexos, definiciones, referencias cruzadas y versiones anteriores del mismo contrato pueden cambiar la interpretación de una cláusula concreta.

Si ya existe una versión aprobada o documentación relacionada con el asunto, conviene enviarla también para mantener el mismo criterio durante todo el proyecto.

Alt: Contrato y documentación societaria preparados para su traducción jurídica

Sectores

Sectores con los que trabajamos

La documentación legal cambia según la actividad de la empresa. Los contratos de una plataforma digital, las condiciones comerciales de un distribuidor y los acuerdos de una empresa industrial plantean problemas distintos, por lo que el perfil del traductor se adapta también al contexto del asunto.

Software y tecnología

Contratos de servicios, condiciones de uso, privacidad y acuerdos entre empresas forman parte habitual de proyectos digitales que operan en varios mercados. Aquí es especialmente importante que las obligaciones y responsabilidades mantengan el mismo alcance en cada idioma.

E-commerce y distribución

Trabajamos con documentación comercial vinculada a ventas, proveedores, distribución y relaciones entre empresas. Condiciones generales, acuerdos y políticas deben conservar su significado sin crear diferencias entre lo que acepta un cliente o socio en cada mercado.

Industria y empresas internacionales

Contratos con proveedores, acuerdos de suministro, poderes y documentación societaria acompañan muchas operaciones internacionales. En estos proyectos importa tanto entender la relación comercial como mantener correctamente las obligaciones, plazos y responsabilidades pactadas.

No limitamos la traducción jurídica a estos ámbitos. Cuando llega documentación de otra actividad, revisamos primero el asunto y asignamos un profesional con la experiencia adecuada al contenido.

Proceso

Cómo trabajamos un encargo jurídico

Puedes enviarnos los archivos mediante la página de presupuesto. Revisaremos el material y tendrás propuesta y plazo en un máximo de 3 horas.

1

Aclaramos qué necesitas

Antes de traducir comprobamos para qué se utilizará el documento y quién va a recibirlo. Así determinamos si basta con una traducción jurídica o si el trámite exige además una traducción jurada.

2

Elegimos el perfil adecuado

Revisamos la materia, el tipo de documento y los sistemas jurídicos implicados. El proyecto se asigna a un traductor profesional especializado en derecho y con experiencia en ese tipo de contenido.

3

Revisamos el conjunto

Contratos y expedientes jurídicos no deben leerse como frases aisladas. Comprobamos definiciones, cláusulas relacionadas, referencias, anexos y términos que reaparecen a lo largo de la documentación.

4

Damos continuidad al asunto

Si el asunto continúa con nuevos contratos, escritos o versiones, mantenemos las decisiones adoptadas anteriormente para que la documentación siga siendo coherente durante toda la relación.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

Si tu caso no aparece aquí, envíanos la documentación y te indicamos qué tipo de traducción necesita.

Depende de para qué vayas a utilizar el documento. Si necesitas comprender, negociar o utilizar internamente un contrato, normalmente importa la especialización jurídica. Si una administración, juzgado o registro exige una traducción oficialmente certificada, necesitarás una jurada. Antes de presupuestar comprobamos contigo cuál corresponde.

La traducción la realiza un traductor profesional especializado en derecho y en los sistemas jurídicos implicados. Un abogado conoce el derecho, pero eso no lo convierte automáticamente en traductor. En documentos especialmente complejos podemos incorporar además una revisión jurídica adicional.

Sí. Muchos contratos se traducen para negociación, revisión interna, operaciones comerciales o comunicación entre las partes y no necesitan certificación oficial. El sello solo es necesario cuando el uso concreto del documento exige una traducción jurada.

Tratamos la documentación jurídica como información confidencial y limitamos el acceso a los profesionales que intervienen en el proyecto. Podemos firmar acuerdos de confidencialidad cuando sea necesario y trabajamos conforme al RGPD y con sistemas seguros de gestión de archivos.

Sí. Si utilizáis determinadas denominaciones, modelos contractuales o criterios propios, los incorporamos como referencia. También tenemos en cuenta traducciones aprobadas anteriormente para que documentos relacionados con el mismo asunto mantengan una redacción coherente.

Depende de la extensión, los idiomas, la complejidad jurídica y del nivel de revisión necesario. Mándanos el documento completo y te confirmamos plazo y presupuesto dentro de las 3 horas siguientes. Si tienes una fecha límite concreta, indícala desde el principio.

Empecemos

Solicita tu presupuesto de traducción jurídica

Envíanos el contrato, sentencia o documentación que necesitas traducir y dinos para qué va a utilizarse y quién la va a recibir.

Revisaremos primero qué tipo de traducción necesita realmente tu caso y prepararemos una propuesta adaptada al volumen y a la complejidad del documento.

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